Hay una edad, en la que afloran en el niño tendencias
en su conducta que anuncian lo que podría llegar a ser. Son
inclinaciones que se forjan a partir de pensamientos automáticos
disfuncionales que orientan su comportamiento desde el fondo
emocional, donde los consejos poco sirven. Esa edad, entre los 4 y los 13
años, es también cuando existe más probabilidad de lograr
una transformación, porque todavía pesa la autoridad de
los padres. Nuestra meta es entonces, lograr una modificación de actitudes antes de la adolescencia,
cuando se produce un cambio en la relación de los padres con sus hijos.La Terapia por Fupsión,
hace posible este cambio en muy corto tiempo y desde la raíz afectiva, apoyándose
en una revolucionaria técnica de Condicionamiento, y en una emocionante experiencia que su hijo
no percibirá como un “tratamiento psicológico”. ¡MUCHAS VIDAS YA HAN CAMBIADO! |